Tuesday, April 05, 2005

Vida de perros

Cierta vez, un grupo de adolescentes me preguntó que cual era la diferencia de un perro del campo en Puerto Rico y un perro de la ciudad. Usted se preguntara, ¿a que viene ese pregunta? Bueno, les contare que soy de campo adentro, siempre orgullos de esa tierra que me vio nacer y siempre comentado las ventajas de haber nacido en el campo y de lo que es una feliz niñez en el campo. Un grupo de adolescentes de la ciudad, siempre buscaba algo que me hiciera decir que la ciudad era mejor y ese día uno de ellos me pregunto (al ver pasar una elegante señora frente a nosotros con un hermoso perro de raza) que cual era la diferencia de un perro del campo y uno de la ciudad. Y he aquí mi contestación.
Un perro de la ciudad vive a todo lujo. Viaja en carro de su amo en el asiento del afrente. Siempre bien bañado y perfumado y con su collar de color llamativo. Una plaquita con su nombre lo identifica y señala las vacunas que este posee y no tiene pulgas. Come comida de lata o comida seca de bolsa y esta contiene todos los nutrientes y vitaminas que el perro necesita y nunca comen hueso por ser perjudiciales a la salud. Sus amos, responsables, si es hembra la envían a esterilizar para evitar ver hijos de estas vagando por las calles y si es varón le hacen una sutil castración ya que según los estudios mas recientes estos vivirán mas tiempo si están castrados. Pobres perros estoy seguro que muchos de ellos preferirían morir jóvenes. Además de esto los perritos de la ciudad gozan de más privilegios. Comen a diario, duermen sus siestas en el sofá principal de la casa, lame al dueño o dueños en la cara. Juega con el bebe de la casa y lo lame también y en muchas ocasiones hasta comparte su dulce o biberón siendo esto el chiste o la curiosidad del día. También tienen sus juguetes favoritos y hasta una colección de estos además de góndolas en cada tienda con artículos par el deleite o disfrute de cada perro y su amo. A diario estos perros dan una vuelta por las calles con sus amos quienes también los llevan a visitar los jardines de los vecinos para que puedan plantar sus propias semillas (muy apestosas por cierto). Si hay un gato en la casa, este es su eterno compañero de juegos y entre ambos son la atracción principal en tardes de aburrimiento. Un perro del campo en cambio, además de ser compañía, debe tener ciertos requisitos. Primero deberá ser obediente y nunca subir a la casa. Le temen al agua y se bañan una vez al mes o cuando su amo se acuerda. Muchos de estos nunca se acuerdan. Comen sobras de comida y su banquete principal consiste de huesos. Puede que una que otra vez vean un pedacito de carne en uno de eso huesos. Ese día el perro se considera súper afortunado. No vives de gratis, o sea o trabaja o se va. ¿Y en que consiste su trabajo? Pues, en mantener alejados o matar gatos (que son sus enemigos principales), ratones y mangostas. Deberá cuidar las gallinas y otros animales de corral y que ni se le ocurra comer huevos. Deberá ladrar cuando se acercan extraños a la casa y si la casa esta sola y se acerca un extraño, el perrito tendrá el permiso y privilegio de morder. Un perro del campo, aunque también juega con sus amos, jamás los lame, ya que esto podría redundar en un castigo severo (patada) o expulsión o ambas penas a discreción del dueño. El perro del campo no posee cadenas, puede tener novias y amigo en todo el barrio, porque el perro del campo posee lo que el perro del pueblo desearía tener y no tiene. LIBERTAD

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